- 09/09/2024
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Las ventas de pymes argentinas cayeron un 10,5% en agosto

Las ventas minoristas de las pymes argentinas continúan en franco retroceso, con una caída interanual del 10,5% durante agosto de 2024, según un relevamiento realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El dato es aún más alarmante si se observa la baja acumulada del 16,2% en los primeros ocho meses del año, marcando un escenario preocupante para el sector en medio de una inflación creciente y un consumo interno debilitado. En la comparación mensual desestacionalizada, las ventas también mostraron un retroceso del 1,6%.
A pesar de que el gobierno ha impulsado facilidades crediticias y un resurgimiento de los créditos personales para intentar incentivar el consumo, los esfuerzos parecen no ser suficientes para revertir la tendencia. Uno de los problemas más recurrentes en el comercio minorista es el rechazo en las compras con tarjeta debido a la falta de «límite» en las cuentas de los consumidores, lo que agrega presión a una situación ya tensa para las pymes.El impacto de la caída en ventas no es homogéneo, aunque todos los rubros evaluados registraron bajas interanuales. La perfumería fue el sector más golpeado, con un desplome del 29,3% en agosto, seguida de cerca por las farmacias, que retrocedieron un 17,4%. En el acumulado del año, estos dos sectores lideran las bajas, con caídas del 32,1% y 27,8% respectivamente, reflejando una situación crítica en cuanto a consumo de bienes de primera necesidad y productos cosméticos.El sector alimenticio y de bebidas también evidenció un retroceso significativo, con una caída interanual del 11,8%. Este segmento ha sufrido particularmente por la competencia de grandes cadenas de supermercados que han implementado agresivas estrategias de liquidación de productos próximos a vencer, afectando a los pequeños comercios que no pueden competir con estos precios reducidos.Otros rubros como textiles, calzado, marroquinería y bazar también reportaron caídas significativas. Las pymes argentinas enfrentan un panorama complejo: con altos costos operativos y una demanda que sigue sin repuntar, muchas se ven obligadas a reducir personal, ajustar gastos y buscar nuevas estrategias de venta para mantenerse a flote en un contexto de incertidumbre económica.

