- 03/09/2026
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“La mayoría de las personas demandan ser escuchados, hablar con alguien”

Vanesa Yornet es la coordinadora del Ministerio de Escucha de la Catedral.
No sentirse escuchado no tener con quién hablar, son dos de los problemas frecuentes que manifiestan la mayoría de las personas que acuden al Ministerio de Escucha de la Catedral. Funciona de lunes a sábado de 10:30 a 12:00 y de 18:00 a 19:30
Hace tres años por iniciativa del sacerdote Andrés Riveros, nació el Ministerio de Escucha con un reducido grupo de voluntarios. Actualmente hay 26 personas abocadas a la contención. Los voluntarios tienen un proceso de formación y capacitación permanente, además de contar con protocolos específicos para determinadas situaciones, especialmente cuando se trata de menores de edad.
Sentirse ignorado, no tener con quién conversar… la soledad se asocia a las emociones, pero la evidencia muestra que también impacta en el cuerpo. Puede alterar el sueño, aumentar el estrés, afectar el sistema inmune, empeorar hábitos cotidianos y volver más difícil sostener rutinas saludables.
Vanesa Yornet es la coordinadora, del Ministerio que brinda gratuitamente este servicio a las personas que acercan a ser escuchadas. La propuesta está abierta a personas de todas las edades y credos.
La coordinador destacó:” Les es mucho más fácil hablar con alguien que no los va a juzgar que con alguien del entorno familiar. Dicen lo que piensan, lo que sienten, lo que quieren, lo que duele, miedos. No juzgamos, escuchamos”.
La coordinadora mencionó algunas de las conductas que crean esta desconexión: “Estamos muy cerrados, no escuchamos porque aburre cuando habla o es un problema ajeno. O queremos darle una solución, ahí también está el problema de creer que tenemos que tener la solución”, sostuvo.
Yornet, expresa que no siempre hace falta encontrar respuesta a los planteos: “Muchas veces, el hecho de darle la posibilidad de verbalizar un problema permite que quien lo atraviesa encuentre su propio camino”.
“Hay mucha gente que viviendo en familias grandes, con hijos, con padres, con parejas, no tienen con quién hablar. Y nosotros ofrecemos eso, nuestro corazón, nada más”


