• 26/08/2026
  • 4 de minutos de lectura

Guardiacárcel: con prisión preventiva e imputado por abuso sexual con acceso carnal a un preso

Guardiacárcel: con prisión preventiva e imputado por abuso sexual con acceso carnal a un preso

Gustavo Alfaro, obligó al un interno a desnudarse a defecar en un balde y luego introdujo los dedos en el ano de un preso.

El Juez de Garantías, Gerardo Javier Fernández Caussi, imputó y dictó prisión preventiva al penitenciario Gustavo Alafro, por  abuso sexual con acceso carnal agravado por ser cometido en calidad de funcionario público, incumplimiento a los deberes de funcionario público y vejaciones, todo en calidad de autor y en concurso ideal. Y prisión preventiva por dos meses.

El Minsterio Público tras la denuncia radicada por la madre del interno. expuso que Gustavo Alfaro, ejercía como jefe de turno y decidió omitir por completo las normativas vigentes y el accionar fue extrema agresión.

 El episodio habría ocurrido cuando el detenido regresaba de una salida transitoria. En ese contexto, sospechaban que el interno presentaba un elemento extraño en su cuerpo, situación que derivó en la intervención del personal penitenciario.En lugar de gestionar el traslado, Alfaro obligó al interno a desnudarse y a defecar en un balde con la intención de que expulsara el supuesto objeto. Ante la insistente negativa del preso quien aseguraba no llevar nada oculto, el funcionario penitenciario cruzó el límite de la legalidad, introduciéndole los dedos en el ano y, posteriormente, revisando la cavidad utilizando una linterna.

Producto de esta violenta agresión, el interno comenzó a sangrar. Para culminar con la serie de vejaciones, Alfaro obligó a la víctima a lavarse sus partes íntimas con el agua que goteaba de un aire acondicionado.

Recién pasadas las 23 horas, y tras la intervención de la jueza de ejecución, el interno fue trasladado a un hospital. Allí, los profesionales médicos le realizaron un tacto rectal, comprobando que no tenía objeto alguno en su cuerpo.

. El 20 de febrero, tras escuchar el desgarrador relato de su hijo, la madre del interno se presentó ante la justicia para radicar la denuncia formal.

Durante la investigación preliminar, se recabaron testimonios fundamentales que complicaron la situación procesal de Alfaro.

El compañero de celda de la víctima relató haber visto al detenido regresar llorando, muy nervioso y con mucho miedo. Fue en ese momento de quiebre cuando el joven le confesó que el guardia lo había abusado. Por otro lado, la médica de turno declaró que, si bien no presenció el hecho directamente, vio entrar a la sala al jefe de guardia e inmediatamente después comenzó a escuchar los gritos de dolor del interno.

Tras el episodio, el interno debió recibir contención psicológica dentro del penal. El informe emitido por un profesional de sanidad del SPP fue contundente respecto al daño sufrido: la víctima presentaba cuadros de angustia, tristeza, vergüenza y un trastorno de estrés postraumático derivado del reciente episodio. A esto se sumó una rueda de reconocimiento, donde no dudó y señaló de manera directa a Gustavo Alfaro como su agresor.

Noticias Relacionadas