- 26/01/2026
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Fuertes lluvias causaron serios daños en diques y ríos, con importantes pérdidas en Punta Negra

Las abundantes precipitaciones que se registraron en la provincia generaron crecidas de gran magnitud en ríos y diques, provocando daños materiales de consideración, principalmente en el Dique Punta Negra. La situación fue detallada por el director de Recursos Energéticos, José María Ginestar, quien explicó las tareas realizadas antes, durante y después del temporal.
Desde el Ministerio de Infraestructura, el funcionario destacó el despliegue de los equipos de trabajo y subrayó el rol de Vialidad Provincial. Según indicó, fue necesario despejar numerosos caminos durante el fin de semana para permitir el acceso del personal a zonas clave como los diques Punta Negra y Ullum.
En cuanto al impacto de la crecida, Ginestar señaló que el arrastre de sedimentos fue considerable. En Punta Negra se acumuló cerca de un metro y medio de material, lo que provocó la pérdida de muelles completos y de embarcaciones livianas, como kayaks pertenecientes a prestadores turísticos. En Ullum, en tanto, el badén de la travesía quedó obstruido por sedimentos, complicando la circulación hacia ese departamento y también hacia Zonda.
Durante el momento más crítico, ocurrido el viernes por la noche, las autoridades priorizaron la seguridad. Se solicitó a los prestadores de servicios que no se desplazaran por el riesgo que representaba la crecida, especialmente en la zona de Puente Blanco. Con la mejora de las condiciones y la habilitación de los accesos el sábado por la mañana, se pudo ingresar para evaluar la magnitud de los daños.
De acuerdo con lo informado, los perjuicios más importantes se concentraron en el sector del río, mientras que las playas del embalse no registraron afectaciones estructurales. El problema principal se dio en las estructuras y elementos amarrados en el área fluvial, donde el impacto de la corriente fue mayor.
Cinco prestadores de servicios náuticos que operan en ese sector resultaron perjudicados. Perdieron muelles y distintos equipos. Algunos kayaks lograron recuperarse al quedar flotando en el lago, pero otros quedaron cubiertos por los sedimentos. Las autoridades ya iniciaron encuentros con los damnificados para analizar cada situación y coordinar medidas.
Pese al escenario adverso, Ginestar resaltó la rápida respuesta del sector turístico, que retomó sus actividades habituales al día siguiente. No obstante, pidió a la población respetar las zonas habilitadas por Náutica, ya que las crecidas arrastran barro, piedras y otros elementos que pueden dificultar el acceso seguro al lago.
La estimación del volumen de material acumulado se realizó de forma indirecta. Un kayak que quedó enterrado en posición vertical permitió calcular que en ciertos puntos la acumulación alcanzó aproximadamente un metro y medio.
En relación con la seguridad, el funcionario aseguró que no había turistas en el área durante el momento más grave del temporal, ya que habían evacuado previamente. Solo permanecían servicios esenciales, como personal policial y de Náutica. Además, remarcó que los diques están preparados para este tipo de fenómenos, por lo que no se detectaron daños estructurales en los embalses.
Respecto al Dique Ullum, la situación fue más leve. La crecida tuvo menor intensidad y, gracias al nivel del embalse, no se vieron comprometidas de forma significativa las obras de toma. El mayor peligro se concentró en el badén, cuyo cruce resulta riesgoso en condiciones de creciente.
Por último, Ginestar explicó que la presencia de agua en el río San Juan está sujeta tanto a la generación de energía como al sistema de riego, por lo que, cuando esas variables no se combinan, el caudal puede verse reducido.

