- 21/08/2024
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El millonario robo que no fue: el contador lo inventó tras perder USD35 mil en apuestas

El caso que capturó la atención de los sanjuaninos por su espectacularidad resultó ser una completa farsa.
Luis Omar Olguín, el contador que había denunciado un violento asalto en plena Ruta 40, cerca de Calle 15 en Pocito, confesó que todo fue una mentira elaborada para encubrir la pérdida de 35 mil dólares en juegos de azar.
El hombre, de 54 años, aseguró que fue emboscado por delincuentes armados que le robaron la exorbitante suma de 350 mil dólares, supuestamente obtenida tras cambiar pesos en Mendoza. Esa cifra en realidad era mucho menor. Sin embargo, las incongruencias en su relato levantaron sospechas entre los investigadores, quienes finalmente lo acorralaron hasta que confesó la verdad.
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Según informaron fuentes judiciales a Diario La Ventana, la fiscal Claudia Salica, de la UFI Delitos contra la Propiedad, comenzó a desconfiar de Olguín debido a la falta de coherencia en su versión de los hechos. Durante los interrogatorios, el contador cambió su historia varias veces, afirmando primero que fue forzado a detenerse en la ruta y luego que se detuvo por voluntad propia para orinar. Además, describió a los supuestos asaltantes como hombres armados que se llevaron el dinero en un auto azul, pero no pudo dar detalles sobre la marca o el modelo del vehículo.
Las investigaciones rápidamente revelaron inconsistencias. Las cámaras de seguridad en la zona no mostraron ningún auto con las características descritas por Olguín, y los registros de los controles policiales sugieren que ni siquiera llegó a Mendoza, como había declarado. A esto se sumó que el contador nunca estuvo en la casa de cambio donde dijo haber realizado la operación para obtener los dólares.
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Lo que realmente ocurrió, según la confesión del propio Olguín, es que recibió la cifra exacta de 35 mil dólares de parte de sus socios para un proyecto inmobiliario que nunca concretó, ya que gastó el dinero en juegos de azar. Ante la imposibilidad de devolver la suma, decidió inventar el relato del robo para justificar la desaparición del dinero. Para ello, también involucró a su hermano, Marcelo Olguín, quien fue el encargado de llamar al 911 para reportar el supuesto asalto. Este detalle fue clave para que la fiscalía decidiera detener también al familiar bajo sospecha de complicidad en la falsa denuncia.
Otro punto que generó dudas entre los investigadores fue la falta de lesiones significativas en el cuerpo de Olguín. Aunque él afirmó que fue brutalmente golpeado durante el asalto, los médicos que lo revisaron solo encontraron un hematoma menor, incompatible con la violencia que describió.
La fiscal Claudia Salica, a cargo de la investigación, confirmó que el millonario robo denunciado en la Ruta 40, en Pocito, fue una farsa cuidadosamente planeada.
Según explicó Salica a este medio, las inconsistencias en el relato de Olguín, sumadas a las pruebas tecnológicas y médicas, desmoronaron la versión presentada por el denunciante. «Hay pruebas más que suficientes para demostrar que el robo nunca ocurrió y que estamos ante una falsa denuncia que pretendía burlar una investigación policial y judicial», afirmó la fiscal, destacando que en este caso, la única víctima fue la administración de Justicia.
Marcelo Olguín, hermano del contador y también detenido, declaró que se encontró con su hermano de casualidad en la Ruta 40 al regresar de dar clases y fue el primero en asistirlo tras el supuesto robo. Sin embargo, esta explicación se desmoronó cuando las pruebas revelaron que ambos estaban implicados en la mentira, informó la fiscal.
Por otra parte, la fiscal Daniela Pringles de la UFI Genérica desmintió categóricamente la existencia del delito en diálogo con CNN Radio San Juan FM 94.1: «Estamos en las etapas iniciales de la investigación, pero ya hay pruebas suficientes para demostrar que el robo nunca ocurrió», señaló.
Pringles explicó que Olguín y su hermano fueron citados a declarar en calidad de testigos bajo juramento de ley, pero las inconsistencias en sus declaraciones y la evidencia recabada llevaron a la inmediata aprehensión de ambos. «El denunciante nunca se quebró y reconoció la verdad. Al contrario, siguió insistiendo en una versión que sabemos que es falsa», indicó la fiscal, resaltando que la maniobra fue diseñada para engañar tanto a las autoridades como a la opinión pública.
«Se habla de ludopatía, pero eso es algo que se determinará más adelante. Lo cierto es que nunca hubo un robo, y eso quedó claro con la prueba recolectada», concluyó.
Ahora, el caso fue derivado a la UFI Genérica, a cargo de Pringles, quien imputará a Luis Olguín por el delito de falsa denuncia. Mientras tanto, la investigación continuará para determinar si su hermano también deberá enfrentar cargos por su presunta participación en esta compleja trama de engaños.

