- 09/09/2026
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¿El fin de las cirugías para bajar de peso? Llegó el balón gástrico que se toma como una pastilla

Agustín Fernández Santander es médico especializado en cirugía bariátrica, metabólica y digestiva y trabaja en EITOM. Estvo en el programa De Sobremesa con Mariano Bataller y Guillermo Juárez presentando el balón gástrico ingerible Allurión, un innovador tratamiento ambulatorio que permite perder hasta un 15% del peso corporal en 16 semanas. Sin anestesia ni endoscopía, este método promete combatir la obesidad y ayudar a reeducar los hábitos alimenticios de la mano de un equipo multidisciplinario.
–¿Qué es exactamente este nuevo método?
-Se trata del balón gástrico ingerible Allurion. Es una cápsula muy pequeña, de un tamaño similar al de un analgésico común, que el paciente simplemente traga, eliminando por completo la necesidad de someterse a una endoscopía o a una cirugía para su colocación.
–¿Cómo es el procedimiento de colocación?
-El proceso es muy rápido y sencillo. El paciente ingiere la cápsula, la cual viene unida a un catéter sumamente fino y maleable para no generar molestias. Una vez que llega al estómago, lo cual se certifica de forma segura mediante un control radiológico, el balón se infla con 550 ml de líquido a través del catéter. Todo el procedimiento dura un máximo de 10 minutos en la sala de rayos y el paciente puede irse a su casa.
–¿De qué manera ayuda a adelgazar?
-Una vez inflado, el balón ocupa un volumen importante dentro del estómago, generando una sensación de saciedad prácticamente permanente. Esto logra que el paciente se sienta satisfecho consumiendo apenas un 20% de las porciones a las que estaba habituado. Además de este estímulo mecánico, el estómago produce una menor cantidad de grelina (la hormona que nos da hambre) porque interpreta que ya está lleno.
–¿Cómo se retira del cuerpo?
-A diferencia de otros tratamientos, este balón no requiere una intervención médica para ser extraído. Está diseñado para durar 16 semanas (4 meses) dentro del organismo. Cumplido ese plazo, una pequeña válvula se degrada de forma espontánea, el líquido se vacía hacia el intestino y el material del balón, que adquiere la consistencia muy fina de un papel film, se evacúa de forma 100% natural sin generar dolor ni diarrea.
–¿Tiene efectos secundarios?
-Durante las primeras 24 o 48 horas de la colocación, el paciente puede sentir molestias al tener un cuerpo extraño en el estómago, percibiendo la sensación de tener «una pelota inflada con agua». Para que el cuerpo lo tolere sin problemas, el equipo médico indica medicación como antiespasmódicos y antieméticos, junto con pautas de hidratación y nutrición específicas para esas primeras horas.
–¿Es una solución mágica y definitiva?
-No, no hay magia. El balón es una excelente herramienta que actúa como ayuda, pero la clave del éxito a largo plazo radica en el acompañamiento del equipo profesional (nutricionista, preparador físico, psicólogo y médico). El objetivo de estos cuatro meses sin hambre es que el paciente genere nuevos hábitos de alimentación y optimice la ganancia de masa muscular. De esta forma, cuando el balón se disuelve, la persona ya se acostumbró a comer porciones más pequeñas y no recupera el peso perdido.
–¿Cualquier persona puede utilizarlo?
En Argentina, la ANMAT aprobó este tratamiento para pacientes a partir de los 18 años. Sin embargo, existen contraindicaciones importantes: no pueden utilizarlo personas que tengan cirugías gástricas previas o múltiples cirugías abdominales (ya que se necesita un estómago «virgen» y evitar que el balón quede atascado en intestinos con adherencias), ni pacientes con patologías oncológicas.
¿Está cubierto por obras sociales o prepagas?
Actualmente, las obras sociales no brindan cobertura para este tratamiento. El costo total, comercializado por la empresa importadora, es de \$2600 dólares al tipo de cambio oficial, con todos los impuestos incluidos.

