- 23/08/2024
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El féretro del niño hallado en La Rioja fue robado del cementerio de Calingasta
El caso de profanación de tumbas sacude a San Juan y La Rioja, revelando una historia que mezcla tragedia y misterio. Todo comenzó cuando un fletero de Rawson, que había sido contratado para trasladar un freezer, denunció a una mujer sanjuanina residente en el interior de La Rioja. Según el reporte, la mujer tenía en su hogar un féretro con el cuerpo de un niño, lo que rápidamente llevó a la intervención de las autoridades policiales y judiciales.
El caso, descubierto en la localidad de Chañar, cercana al departamento riojano de Chamical, tomó un giro aún más escalofriante cuando se confirmó que el cuerpo profanado pertenecía a un niño fallecido en un incendio en Calingasta, en 1999. La mujer denunciada, madre del niño, confesó que su hijo había muerto trágicamente en un incendio en el departamento de Calingasta y que el cadáver había sido sometido a una autopsia.
El incendio que terminó con la vida del pequeño ocurrió cuando el niño, de apenas cinco años, quedó solo en su hogar mientras su madre, una docente de inglés, se encontraba en el trabajo. La tragedia dejó una profunda marca en la localidad de Alto Verde, donde residía la familia. El cadáver del niño fue sepultado en el Cementerio Municipal de la Villa Calingasta, pero los detalles sobre su profanación salieron a la luz solo ahora.
Julio Albarenga, subcomisario de la seccional 16°, explicó en Radio Del Valle que «estamos en plena investigación y hay secreto de sumario. La causa se inició a partir de una investigación en La Rioja, y los restos encontrados allí parecen pertenecer a una persona que fue sepultada en Calingasta. Los propietarios del mausoleo permitieron a la madre del niño usar el lugar debido a la falta de espacio en su momento.»
Albarenga también señaló que el mausoleo en cuestión estaba violentado, y que para trasladar un cuerpo se requieren permisos específicos de la Municipalidad de Calingasta, los cuales no fueron obtenidos según las autoridades locales.
Los dueños del mausoleo, identificados como la familia Torres/González, revelaron que hace unos cuatro años, la madre del niño había solicitado las llaves del mausoleo para honrar a su hijo. Al llegar al lugar junto a la policía, descubrieron que el sitio había sido violado y la tapa del féretro estaba expuesta.
La Justicia ahora deberá seguir investigando el caso y determinar las circunstancias de la profanación y las posibles violaciones a las normativas vigentes.


