- 19/06/2026
- 5 de minutos de lectura
Confirman la prisión preventiva del acusado por la brutal agresión a un prestamista en Chimbas

La Justicia rechazó el pedido de la defensa y resolvió que Raúl Alcayaga continúe detenido. La investigación suma nuevas pruebas y no descartan que el ataque haya sido ordenado por un tercero.
La jueza de Impugnación María Rosso de Balanza resolvió este viernes mantener la prisión preventiva de Raúl Alcayaga, imputado por la violenta agresión sufrida por un prestamista en Chimbas a fines de marzo. De esta manera, el acusado continuará alojado en el Servicio Penitenciario Provincial mientras avanza la investigación.
La decisión judicial llegó luego de que la defensa, representada por la abogada María Filomena Noriega, solicitara una flexibilización de la medida cautelar con el objetivo de que su cliente recuperara la libertad bajo determinadas condiciones. Sin embargo, el planteo fue rechazado tras la oposición del Ministerio Público Fiscal, que sostuvo que existen pruebas de peso que comprometen al imputado y advirtió sobre el riesgo de que pudiera interferir en la causa.
Desde Fiscalía señalaron que, durante los últimos meses, se incorporaron nuevos elementos probatorios que refuerzan la acusación. Además, los investigadores profundizan una línea de trabajo que apunta a determinar si Alcayaga actuó por encargo de otra persona, por lo que no descartan la participación de un posible autor intelectual detrás de la agresión.
La causa tiene como víctima a un prestamista de apellido Pérez, quien fue atacado de manera sorpresiva y sufrió heridas de extrema gravedad que pusieron en riesgo su vida. Durante una audiencia realizada a fines de mayo, el fiscal Alejandro Mattar, junto a integrantes de la UFI Genérica, presentó distintas evidencias que respaldaron la continuidad de la detención.
Entre los elementos más relevantes figuran los resultados de estudios genéticos realizados sobre prendas secuestradas durante la investigación. Según reconstruyeron los pesquisas mediante cámaras de seguridad, el agresor ingresó a un terreno baldío tras el ataque y posteriormente salió con ropa diferente. A raíz de esa pista se concretaron allanamientos en los que fueron secuestrados un buzo, una gorra y guantes.
Las pericias de ADN realizadas sobre esos objetos arrojaron coincidencias con el perfil genético de Alcayaga. En particular, los guantes presentaron una compatibilidad cercana al 98%, mientras que la gorra también registró resultados considerados significativos por los investigadores.
A estas evidencias se sumó una denuncia radicada por allegados a la víctima. Según indicaron, recibieron un mensaje de carácter intimidatorio que habría sido enviado por el padre del acusado. En esa comunicación se exigía una suma de dinero y se hacía referencia a que “al hijo ya lo tienen adentro”, en alusión a la detención de Alcayaga.
Por otra parte, el estado de salud de Pérez continúa siendo complejo. Como consecuencia de la brutal golpiza sufrió, entre otras lesiones, dos fracturas de cráneo que aún le generan severas dificultades para comunicarse. Debido a la gravedad del cuadro, los médicos debieron retirarle fragmentos óseos y permanece a la espera de una delicada cirugía reconstructiva para la colocación de una prótesis.
Mientras tanto, los investigadores continúan analizando el contenido del teléfono celular del imputado. Esa pericia podría aportar nuevos indicios sobre el móvil del ataque y sobre la hipótesis que cobra cada vez más fuerza dentro del expediente: que la agresión haya sido planificada y ejecutada por encargo.

