- 12/06/2026
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Condenaron al acusado de abusar y amenazar a su pareja, pero la víctima terminó esposada por la Policía

El agresor recibió una pena de tres años de prisión condicional por coacción agravada y abuso sexual simple. Tras el ataque, la intervención policial derivó en una denuncia contra la mujer.
La Justicia de San Juan condenó el pasado 10 de junio a un hombre a tres años de prisión de ejecución condicional luego de comprobarse que amenazó con un arma y abusó sexualmente de su pareja, una trabajadora del Poder Judicial. Sin embargo, para la víctima, el episodio no terminó con la detención del agresor, ya que la actuación policial posterior abrió una fuerte polémica por la forma en que fue tratada tras el ataque.
De acuerdo con información proporcionada por fuentes del Ministerio Público Fiscal, que mantuvieron bajo reserva varios aspectos del caso para preservar la identidad de la mujer, los hechos ocurrieron en medio de una discusión que ambos mantenían en la intimidad del hogar.
En ese contexto, la violencia fue en aumento. El hombre intentó obligar a la víctima a realizar una determinada acción y, ante la negativa de ella, la intimidó utilizando un arma de fuego de utilería que presentaba características idénticas a las de una real, generándole un profundo temor.
Posteriormente, el sujeto cometió un abuso sexual que provocó lesiones físicas en la mujer, daños que quedaron comprendidos dentro del delito contra la integridad sexual.
El acusado fue detenido por disposición de la fiscal de la UFI CAVIG, Florencia Pons Belmonte, medida que contó con el aval del juez de garantías Gerardo Javier Fernández Caussi. Días más tarde, durante la audiencia de formalización, la fiscalía y la defensa, representada por la abogada Ana María Arias, acordaron un juicio abreviado que fue homologado por el magistrado.
Como resultado, el imputado fue condenado por los delitos de coacción agravada por el uso de arma y abuso sexual simple, recibiendo una pena de tres años de prisión condicional.
No obstante, el caso también dejó al descubierto otro episodio que generó preocupación. El hecho salió a la luz luego de que efectivos policiales acudieran a una vivienda de calle Mitre, en Capital, tras un pedido de ayuda realizado por la hermana de la víctima.
Según la versión brindada por los uniformados, la mujer se encontraba alterada y habría reaccionado de manera violenta contra los efectivos, motivo por el cual se radicó una denuncia en su contra por los delitos de lesiones, daño y desobediencia a la autoridad, con intervención del sistema de Flagrancia.
Sin embargo, fuentes vinculadas a la investigación y allegados al entorno de la víctima sostuvieron una versión diferente. Indicaron que la mujer presentaba lesiones visibles y atravesaba un profundo estado de shock emocional producto de la agresión sufrida. Aseguraron además que, lejos de recibir asistencia especializada, fue esposada y tratada como una acusada, situación que generó cuestionamientos sobre la falta de perspectiva de género en el procedimiento llevado adelante por las fuerzas de seguridad.

