- 15/05/2026
- 4 de minutos de lectura
Condenan a un tercer implicado en una red ilegal de escaneo de iris en San Juan

La Justicia avanzó sobre otro integrante de la organización acusada de captar datos biométricos de personas vulnerables mediante engaños. El acusado recibió una pena efectiva y fue declarado reincidente.
La Unidad Fiscal de Delitos contra la Propiedad consiguió una nueva condena en el marco de la investigación por maniobras ilegales vinculadas al escaneo de iris en San Juan. Este miércoles 15 de abril de 2026, Sergio David Moreyra, oriundo de Buenos Aires, fue sentenciado a través de un juicio abreviado por su participación en una estructura dedicada a la obtención fraudulenta de datos biométricos.
Según la pesquisa judicial, la organización operó entre agosto y septiembre de 2024 en distintos sectores de Rawson y otras zonas alejadas del Gran San Juan. Entre los lugares utilizados para captar víctimas figuraban el salón Eleazar y el complejo José Dolores, además de viviendas particulares en distintos departamentos de la provincia.
Los investigadores determinaron que los acusados apuntaban principalmente a personas en situación de vulnerabilidad social, con bajo nivel educativo o capacidades intelectuales limitadas. Bajo el argumento de representar a la firma internacional WorldCoin, realizaban escaneos de iris utilizando teléfonos celulares particulares.
La maniobra difería del procedimiento oficial de la empresa, que emplea dispositivos tecnológicos específicos conocidos como “Orbs”. De acuerdo con la causa, los delincuentes habrían montado un sistema clandestino destinado a recolectar información biométrica para crear cuentas digitales que luego eran apropiadas y comercializadas ilegalmente.
A cambio del escaneo, las víctimas recibían alrededor de $10.000, mientras que las cuentas generadas eran revendidas en circuitos clandestinos por montos considerablemente mayores.
La acusación estuvo a cargo del fiscal Cristian Catalano y su equipo, integrado por Florencia Caillet, Carlos Yanzón y Carla Savall, quienes reunieron pruebas que vincularon a Moreyra con los delitos de estafa y violación de secretos y de la privacidad.
Ante la solidez de la evidencia presentada, las partes acordaron una condena de tres meses de prisión efectiva. No obstante, la situación judicial del imputado se agravó debido a que ya registraba una condena previa de 12 años de cárcel. Por esta razón, fue declarado reincidente y la nueva pena deberá unificarse con la anterior.
La sentencia se suma a las dictadas semanas atrás contra otros dos integrantes de la misma banda, también condenados por hechos similares.

