- 12/11/2024
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El monumento a la cacerola

Por Juan Carlos Bataller –
Se trata de una gran olla realizada con la campana de frenos de un camión Mercedes Benz, su tapa es una bóveda de cemento, y como perilla un aislador de luz.
Todo comenzó cuando en Jáchal, el 23 de marzo del 2002, en la plaza San Martín, la principal del departamento, se inauguraba el primer monumento a la cacerola en el país. La obra, que mira hacia el edificio municipal, lleva una inscripción que dice: “Funcionarios, la cacerola vigila”. El monumento es el testimonio de 58 días de protestas contra el entonces intendente y sus concejales.
Durante aquellos 58 días de protesta eran las cacerolas que noche a noche deambulaban por las calles de Jáchal pidiéndoles a quienes estaban al frente del ejecutivo municipal que se fueran. El municipio de Jáchal estaba acusado de corrupción. Los casi 500 jachalleros que terminaron con el gobierno del radical Abdón Táñez tomaron la decisión que se concretaría treinta días después: hacer un monumento a la cacerola.
La pregunta lógica es por qué sigue en pie el llamado monumento. Para los politicólogos, hubiera sido un desatino sacar el monumento, o modificarlo de alguna manera, ya que esto hubiera significado sacarle un pedazo de historia al departamento.
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Fuente: Publicado en Nuevo Mundo, edición 1050 del 11 de noviembre de 2024

