- 18/09/2025
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Guerra continental a la vuelta de la esquina


La semana pasada, el impacto de drones rusos en suelo polaco, más la violación del espacio aéreo por otras 19 naves no tripuladas, todo territorio de la Unión Europea y la OTAN, hizo temblar los ya débiles cimientos del continente en lo que respecta a temas bélicos.
El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, pidió hacer todo cuanto sea necesario para «estar preparados para una guerra, porque sólo eso nos dará paz», en una entrevista al diario Bild, el más importante de Alemania, que justamente es el país que ha liderado el rearme de Europa ante la amenaza rusa, al exhortar a sus aliados a aumentar el gasto destinado a defensa militar.
Nawrocki visitará Alemania en los próximos días con una agenda que incluirá encuentros con el presidente Frank-Walter Steinmeier y el canciller Friedrich Merz. Las reuniones se producirán en un momento en que ambos países buscan equilibrar sus diferencias con la necesidad de una alianza sólida y continuar cerrando heridas del pasado.
Cabe destacar que Nawrocki es considerado un líder «euroescéptico», que ha renegado en varias ocasiones de las decisiones que ha tomado la Unión Europea en conjunto, y que colisiona con Donald Tusk, el Primer Ministro del país.
Por esto, a la incomodidad de la situación, se añade la dificultad de que la diplomacia polaca mira a Alemania con dos caras: la de Tusk, partidario de una estrecha colaboración bilateral, y la de Nawrocki, euroescéptico y beligerante en su petición de reparaciones de guerra, establecida por el gobierno anterior en la impactante cifra de 1,3 billones de euros.
Nawrocki ha retomado con fuerza esa exigencia, y el 1 de septiembre pasado, en un nuevo aniversario del inicio de la Segunda Guerra Mundial, insistió en que «para construir una relación basada en la verdad y la buena voluntad, debemos por fin zanjar el asunto de las reparaciones del Estado alemán, que exijo de manera inequívoca»; mientras que desde Berlín mantienen una postura jurídica firme: «el asunto está cerrado».
Según Nawrocki, no habrá más ataques a territorio de la OTAN después de que la Alianza Atlántica haya reforzado su dispositivo de defensa en el frente oriental. Para el presidente de Polonia, lo ocurrido fue «sin dudas, un ataque controlado por Moscú, que muestra de lo que es capaz Vladímir Putin».
Por otro lado, el Ministerio del Interior de Polonia anunció que el cierre, hasta ahora temporal, de la frontera polaco-bielorrusa se extenderá hasta nuevo aviso, en un clima de elevada tensión entre Varsovia y Minsk. El Gobierno polaco había anunciado el sellado de la frontera bielorrusa desde la medianoche del 12 de septiembre, durante unas maniobras militares que llevaron a cabo unos 30.000 soldados de Rusia y Bielorrusia en el territorio de estos países, y que el primer ministro polaco, Donald Tusk, calificó de «agresivas y provocadoras».
La fotografía de Putin siendo respaldado por Xi Jinping y Kim Jong-un la semana pasada, más estos acontecimientos violentos en territorio de la Unión Europea y la OTAN, no solo eliminan la esperanza de lograr una paz duradera y a corto plazo en Ucrania, sino que aumentan la tensión a nivel continental y mundial.
Fuente: Publicado en Nuevo Mundo, edición 1236 del 17 de septiembre de 2025


