- 05/06/2025
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Historias de abandonos y puestas a prueba


Son muchos los gobiernos europeos que por su sistema de coaliciones caen o tiemblan. En este comienzo de mes, dos formaciones son protagonistas de lo antedicho.
El primer ministro de Países Bajos, Dick Schoof, ha anunciado su renuncia luego de que el líder derechista Geert Wilders informara que su «Partido por la Libertad» abandonaba la coalición del Gobierno. La alianza se ha roto por desacuerdos en torno a nuevas restricciones en políticas de asilo. Con un gobierno que apenas duró un año, habrá elecciones adelantadas.
Schoof, que continuará en funciones hasta que haya un nuevo Ejecutivo, ha lamentado la dimisión de Wilders al calificarla de «innecesaria e irresponsable». Estará rodeado de ministros liberales, democristianos y del partido de granjeros, pero se desconoce quién ocupará los ministerios que han dejado los políticos de Wilders. El escenario de nuevos comicios retrasará los planes de aumentar el gasto en defensa y hará que Países Bajos acoja la cumbre de la OTAN con un Gobierno diezmado.
Wilders considera que sus socios no estaban dispuestos a aceptar sus propuestas sobre cómo detener la migración que busca asilo, y para la cual había exigido apoyo inmediato: «Propuse un plan para cerrar las fronteras a los solicitantes de asilo, expulsarlos y cerrar los centros de acogida. Exigí a los socios de la coalición que lo suscribieran, y no lo hicieron. No me quedó más remedio que retirar mi apoyo a este Gobierno», declaró luego a la prensa, y añadió: «Firmé por políticas de asilo más estrictas, no por la desaparición de Holanda».
El líder ha dicho que conducirá el partido en las nuevas elecciones y que espera convertirse en el próximo primer ministro. Después de ganar los pasados comicios y tras varios meses de negociaciones, Wilders llegó a un acuerdo con tres partidos de derecha para formar gobierno, con la condición de que no fuera él el jefe, ni tuviera cargo en el gabinete. Su bandera durante la campaña fue el slogan «detener el tsunami de inmigración».
El procedimiento que ahora encara Países Bajos consiste en que Schoof debe presentar su dimisión al rey Guillermo Alejandro, y recién ahí se llamará a votar, algo que posiblemente ocurra en octubre.
El otro país que desanda una turbulencia gubernamental es Polonia. El primer ministro, Donald Tusk, ha anunciado que la moción de confianza a la que se someterá tras la derrota de su candidato en las elecciones presidenciales será el 11 de junio. Tusk pedirá un voto de confianza para respaldar su Gobierno después de que su aliado y alcalde de Varsovia, Rafał Trzaskowski, perdiera las elecciones presidenciales del domingo.
Con un aire triunfalista a pesar de la derrota, Tusk ha presentado esta medida como «ofensiva, no defensiva». Según ha señalado, la moción de confianza es la oportunidad de un «nuevo impulso» para la coalición, que demostrará la «unidad y el coraje del centro-liberal polaco».
Tusk ha indicado que también habrá una evaluación periódica del Gobierno, que buscará «identificar áreas de mejora» y podría derivar en cambios en el gabinete: «la coalición no está dispuesta a retroceder ni un paso, pese a qué puede haber una cohabitación difícil con el nuevo presidente».
En Polonia, el presidente tiene derecho a veto en temas legislativos, representa al país en el exterior y es el comandante en jefe de las fuerzas armadas.
Fuente: Publicado en Nuevo Mundo, edición 1165 del 4 de junio de 2025


