- 19/12/2024
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El temblor de Alemania


Han pasado tan solo catorce días desde que el primer ministro francés, Michel Barnier, fuera destituido de su cargo con un contundente resultado en la votación llevada a cabo en el congreso del país galo. Dicho acontecimiento ha debilitado aún más al enclenque gobierno de Emmanuel Macron y le augura una presidencia turbulenta.
El temblor ahora se ha trasladado hacia la otra gran economía europea, una Alemania cuyo futuro político es una incógnita luego de que el canciller Olaf Scholz perdiera la confianza del Bundestag en una votación que llevará a elecciones anticipadas. De los 733 diputados que integran el Bundestag, Scholz solo recibió el apoyo de los 207 diputados socialdemócratas. En total fueron 394 votos en contra y 117 abstenciones.
No hubo sorpresa en el resultado, ya que la alianza formada por socialdemócratas, verdes y liberales se disolvió con la expulsión de estos últimos, a los que Scholz, ya sin mayoría parlamentaria, responsabilizó: «La política no es un juego y no podía permitir semanas de sabotaje. Entrar en un gobierno requiere madurez moral».
Por su parte, el líder de la oposición, el conservador Friedrich Merz, arremetió contra Scholz por la forma en que se había referido a su partido y a su líder, el ex ministro de Finanzas, Christian Lindner. «Lo que ha dicho de su antiguo socio es una impertinencia. Evidentemente, su respeto acaba donde hay otras opiniones».
Para disimular el fracaso de su mandato, Scholz recurrió a una jugarreta en su discurso al trasladar el voto de confianza parlamentario a los electores: «Adelantar las elecciones generales es mi objetivo. Ahora serán los alemanes quienes decidirán el rumbo del país». Así, el canciller ha iniciado la campaña para su reelección, prometiendo buenos empleos, aumentar el salario mínimo a 15 euros la hora, mejor educación, infraestructuras y otra reducción del IVA de los alimentos, del siete al cinco por ciento.
Aprovechando el foco de atención, Scholz hizo un positivo balance de su gestión, en el que destacó el «cambio de era» en materia de defensa: «Hoy en día, una potencia nuclear altamente armada está librando una guerra a sólo dos horas de vuelo de aquí», afirmó en relación con Rusia; también recordó que Alemania se enfrenta a graves trastornos económicos y sociales, y arengó al voto por parte del electorado: «Tengan fe, no necesitamos más disgustos y abatimiento, sino más confianza en nuestras capacidades y en nuestra democracia. Los mejores días de Alemania no están detrás, sino delante».
Las encuestas no favorecen los sueños de una segunda legislatura para Scholz. El partido Socialdemócrata está 15 puntos por detrás de los conservadores de la Unión Cristianodemócrata y la Socialcristiana bávara.
Tal como le espetó Merz, el líder de la oposición: «su partido ha gobernado 22 de los últimos 26 años, ¿Por qué no hicieron antes todo lo que usted promete?».
Sin fecha para elecciones, Alemania deberá navegar por aguas peligrosas en los próximos meses.
Fuente: Publicado en Nuevo Mundo, edición 1076 del 18 de diciembre de 2024


