- 24/10/2024
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La conexión asiática


La expansión continental de un conflicto bélico es siempre una sombra que se cierne sobre el territorio en cuestión. La guerra en medio oriente habla a las claras de ello con Israel, Palestina, Líbano, Siria, Yemen e Irán como protagonistas.
El caso de Rusia y Ucrania sigue el mismo patrón. La sombra del líder norcoreano Kim Jong Un amenaza a Ucrania, según los últimos informes de inteligencia de este país. El gobierno ucraniano está convencido de que, al menos, 10.000 soldados norcoreanos están ya en Rusia preparados para entrar en combate. El Palacio del Kremlin, sede del gobierno agresor, guarda silencio y extrañamente no desmiente las acusaciones, mientras que Corea del Sur legitima las sospechas y estudia una posible respuesta.
Si bien la cifra de soldados que se sumarían al frente de combate es considerable, el gobierno ucraniano duda de la efectividad y el desempeño que puedan ofrecer fuera de su país. «El primer problema es el lingüístico. Dudo que sepan hablar inglés y puedan sincronizarse con las tropas rusas. Además, carecen de experiencia. No conocen Europa del Este y nunca han participado en un conflicto fuera de su país», explicaron fuentes de Kiev, que añadieron que lo que busca Rusia no es calidad, sino cantidad, para intentar romper el frente de Donestsk con una oleada de hombres. «A Corea del Norte le da igual que estos soldados mueran en Ucrania; y Rusia ya es conocida por usar personas como carne de cañón sin escrúpulos, como los mercenarios del grupo Wagner y los rebeldes chechenos», declararon.
La noticia se produce cuatro meses después de la visita oficial de Putin a Corea del Norte. El presidente ruso, que llevaba 24 años sin pisar ese país, firmó una nueva alianza estratégica con Kim Jong Un que incluía una cláusula de defensa mutua con el compromiso de ayudar al otro en caso de sufrir una agresión externa. La entrada de tropas norcoreanas en Ucrania supondría un paso adelante en esta alianza, pero lo cierto es que el apoyo, aunque no de manera directa, lleva tiempo siendo decisivo en la guerra.
Corea del Norte es uno de los principales suministradores de armamento de Rusia. «Las armas que Moscú recibe de Corea del Norte son más decisivas que las que recibe de Irán. Son proyectiles de artillería pesada y misiles. Corea del Norte es un régimen paranoico que tiene en su arsenal material para una guerra total contra el mundo», afirman desde el gobierno ucraniano.
Esta revelación vuelve a poner de manifiesto el desequilibrio actual entre la firmeza del apoyo que Rusia recibe de aliados como China, Irán o Corea del Norte, frente a los titubeos de los dos pilares de Ucrania: Estados Unidos y la Unión Europea. «La clave es que Rusia no depende de las elecciones en Teherán o en Pekín, porque son países autoritarios. En cambio, Ucrania sí depende de las elecciones en Varsovia, París, Madrid, Berlín, Washington, etc. Intentamos seguir explicando a las democracias liberales de Occidente que esta es una guerra contra ellas, no solo contra Ucrania».
Fuente: Publicado en Nuevo Mundo, edición 1037 del 23 de octubre de 2024


