- 17/06/2025
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Flor de tema


Alguna vez oí decir que el hombre de mundo, regala flores. También que era una buena costumbre porque siempre es un presente delicado, con buen gusto y elegante.
Supongo que hoy lo sigue siendo, aunque tal vez más selectivamente, no tan amplio como lo era antes.
Se regalan flores para los casamientos, quince años, sepelios, cumpleaños diversos y aniversarios. Es un tema que tiene lo suyo, porque regalan flores para el nacimiento y también para los sepelios. Para festejar y para «acompañar». Es decir, lo mismo para el que se va como para el que viene.
Hay veces que con tres rosas rojas llegamos y otras que ni con una enorme corona alcanza. Cuál será la medida para cada circunstancia y en qué presentación. Supongo que hay toda una liturgia social que lo indica con precisión.
Además, hay que congeniar el gusto de quien da con el de quien recibe. Porque para fin de año yo prefiero una sidra y un turrón más que crisantemos. O para el día del padre un buen asado más que claveles; y para mi cumpleaños un buen tinto más que un ramo de flores. Obviamente es una cuestión de gustos, de costumbres y modas. Es un tema muy subjetivo y condicionado por las religiones y el bolsillo.
Además, hoy me suena que regalar un ramo de flores es como regalar un pajarito en una jaula. Más de uno preferirá una humilde florcita viva en su macetita a la más cara orquídea importada. Los aires ecologistas, supongo, verán bien que no corten flores para lucirnos. Y si seguimos comparando, es como matar a un ser vivo para comer un bife. ¡La pucha que puede extenderse el tema!
Fuente: Publicado en La Pericana, edición 444 del 15 de junio de 2025


