• 25/03/2024
  • 3 de minutos de lectura

Mentime que me gusta

Mentime que me gusta

Gustavo Ruckschloss Por Gustavo Ruckschloss –

Mi abuelita decía que la muerte le preguntó a la vida:

¿Por qué a ella todos la aman y a mí todos me odian?

La vida le respondió:

– Es porque ella es una bella mentira y tú eres una triste realidad.

Y es cierto. Lo confirma aquello de «mentime que me gusta». Frase que más de una vez sale a relucir en las distintas etapas de una vida. Desde aquellos días de niños en los que nos hablaban de los reyes magos y luego, más grandecitos ya sabíamos la verdad, pero nos gustaba seguir con la bonita mentira.     

Para qué hablar de la adolescencia con sus inconstancias y vaivenes. Época en la que queríamos parecer más de lo que éramos. y nos gustaba que nos mintieran para sentirnos mejor. Etapa que desemboca en los amores de juventud que es el terreno fértil para mentiras, exageraciones y promesas. Así llegamos a especializarnos a lo largo de los años y no siempre con resultados felices.

No sé si adentro de rubro debemos incluir las llamadas mentiras piadosas. Esas que emitimos, de vez en cuando, creyendo ayudar con ellas alguna situación complicada. Tampoco mencionaré aquí a la publicidad, que vive disimulando el día a día con bellas mentiras.

Este tema, como casi todo hoy, se complica con las redes sociales y el mundo digital. Hoy es difícil ocultar la realidad, aunque, también, es difícil saber cuándo te mienten, aunque sean muchos.     

No se ha inventado, todavía un antivirus que filtre lo que es cierto de lo que no.    Esto último lo festejan los políticos ya que cuando cualquiera pueda detectar sus embustes, ellos tendrán sus días contados.


Fuente: Publicado en La Pericana 386 del 24 de marzo de 2024

Noticias Relacionadas

Moño rosado

Moño rosado

Escribe: Gustavo Ruckschloss – Caminaba cuando vi que una madre iba con su pequeña hija. Al…
Se dice fácil

Se dice fácil

Escribe: Gustavo Ruckschloss – Hoy, que todo está lleno de frases famosas, sabias e ingeniosas, vi…
Ausencia

Ausencia

Escribe: Gustavo Ruckschloss – Tocarlo y acariciarlo con mi mano tibia, apretarlo y sentirlo junto a…