- 31/03/2025
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Retobado


Hay un cuadro, grande, que por algún motivo, se inclina. Creo que nadie más que yo se da cuenta, porque apenas es un poquito lo que se inclina; tal vez algún milímetro.
Alguna vez me di cuenta y desde entonces me fijo cuando paso. Cuando lo veo demasiado, me arrimo a corregirlo. Lo pongo en su lugar, correctamente vertical; lo corroboro mirándolo desde lejos. Luego de algún tiempo, que pueden ser horas o hasta semanas, el retobado, se vuelve a inclinar.
Entonces, lo saco, miro el clavo que lo sostiene en la pared, le busco alguna inclinación, defecto o aspereza que lo induzca a torcerse.
A veces, hasta con una lupa y un nivel. Busco en el propio cuadro algo desprolijo; mido a ver si está bien en el centro el sostén, tampoco.
Después de no encontrar ningún indicio, lo cuelgo de nuevo y me voy pensando en la física que lo inclina; en la metafísica que lo influye y en la siquiatría que me macanea.
Tendré que ver si alguna inteligencia artificial soluciona lo que mi inteligencia natural no descubre.
Fuente: Publicado en La Pericana, edición 432 del 23 de marzo de 2025


