• 16/12/2024
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…el tiempo pasa

…el tiempo pasa

Gustavo Ruckschloss Por Gustavo Ruckschloss –

En una publicidad que vi en una vieja revista decía que esa sopa instantánea se podía tomar en todo momento y en cualquier lugar.

Se veían diez y seis tazas acompañadas de algún objeto que indicaban diferentes actividades. Había junto a anzuelos de pesca, reglas y lápices, llaves de mecánico, control remoto, pinceles y oleos, calculadora, un calibre para medir espesores, una navaja suiza, hilos y agujas, cartas de póquer, cordón y mosquetón de montañista, libreta de cuentas, un destornillador, una pelota de tenis, una casette, lupa y herramientas de relojero.  Algunas sobreviven y otras a duras penas como el relojero o los casettes.       

Hoy cada día que pasa, la tecnología desplaza al dibujante técnico, a algunos mecánicos, o a la modista. 

Subsisten los deportes, por suerte y el control remoto.   

Artistas que pinten y dibujen los hay por suerte, también quienes usan la cortapluma y los anzuelos.      

Allí no se ve indicio de ningún celular que nos pudiera orientar en los tiempos.   

Se ve que de la misma forma que desaparecieron actividades, apareció el mundo digital. Ese mundo que tiene como representación máxima al teléfono celular. Si nos fijamos bien, en todas estas actividades y muchas más, hoy están invadidas por el celular.    

Hoy habría que poner en la publicidad una sola taza de sopa al lado de un celular. Cualquier actividad humana está impregnada de él.    

No sé si eso es bueno para todo, pero sí sé que es universal e irreversible. 

Por eso tengo que apurarme a ir a pintar, subir un cerro o jugar al truco antes que aparezca la próxima propaganda actualizada.


Fuente: Publicado en La Pericana, edición 423 del 8 de diciembre de 2024

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