• 12/08/2024
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Les puso la tapa

Les puso la tapa

Gustavo Ruckschloss Por Gustavo Ruckschloss –

Hace tiempo se decía:» déjate de escorchar» a alguien que molestaba, a quien perturbaba. Nunca supe por qué ni que tenía que ver el corcho con lo molesto. 
Aunque pensándolo bien, a veces, sacar un corcho es fastidioso, no es fácil y hay que lidiar con él un rato hasta que se rinde y afloja.
Cabezón y testarudo es difícil de sacarlo de sus cuarenta, del cogote en el que se aprieta para no salir…porque sabe que después de tironearlo, lo tiran, lo descartan y se acaba su función.  Nadie guarda corchos de recuerdo, ni por su olor, aunque cargue el perfume de un buen vino o de un memorable trago. Tampoco nadie agradece su labor desde el primer día en que lo metieron de prepo y siguió custodiando la vida de ese vino que embriagó un buen momento.
Impidió que mutara a vinagre y acunó su esencia. Aguantó el tiempo para añejarlo con calidad.
De un tiempo a esta parte tiene que competir con sus colegas rivales, como los tapones plásticos, las tapas corona y hasta con las «cajitas» que convidan el vino al destaparles la boca.
Por todo lo dicho, no entiendo bien por qué a alguien poco inteligente o lento, se le dice » cabeza de corcho».
Si, por el contrario, le pone la tapa a todos y últimamente se siente orgulloso de ello porque le pone la firma y hasta con doble apellido y algunos se lucen con dibujitos. 

Son discretos y eficientes, hoy nadie diría que son pura cáscara, aunque le hayan sacado el cuero al pobre alcornoque. 
Más bien, lo prestigian ante sus sintéticos rivales, tan impersonales y sin su abolengo. 
En resumen, son unos tipos que dan gusto.


Fuente: Publicado en La Pericana, edición 406 del 11 de agosto de 2024


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