- 15/06/2023
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Una ley pionera tras años de debate


La inteligencia artificial se ha posicionado como el gran evento de esta década, del futuro inmediato y del más lejano.
En el pleno de la Unión Europea que se llevará a cabo esta semana, el Parlamento votará una norma que regulará el sector, siendo pionera a nivel mundial tras años de debates. Con esta ley se abre la posibilidad a que otros actores internacionales hagan lo mismo para fijar límites en el uso responsable de esta nueva herramienta.
Los antecedentes a la norma datan del año 2020, cuando se realizó un paquete de resoluciones no legislativas para empezar a allanar el terreno. La iniciativa instaba a diseñar un marco jurídico que marcara principios éticos y obligaciones ligadas al desarrollo, la implantación y el uso en la UE de la inteligencia artificial, la robótica y otras tecnologías relacionadas.
«La IA es una gran evolución, pero todo depende de cómo la vayamos a utilizar», explicó Iván García del Blanco, hacedor de la norma. «Hay que contar exactamente lo que es: una tecnología que no es nueva pero que sí ha llegado a un punto de maduración que la hace parecer revolucionaria. La tenemos presente de una manera u otra; eso nos va a crear riqueza, oportunidades y se calcula que la productividad mundial se va a multiplicar por siete, pero a la vez debemos tener cuidado y anticiparnos para protegernos frente a algún riesgo.»
Entre las claves de la norma, el legislador señala: «Cualquier ley futura tendrá que atenerse a los siguientes principios: una inteligencia artificial antropocéntrica y antropogénica; seguridad, transparencia y rendición de cuentas; salvaguardias contra el sesgo y la discriminación; derecho de reparación; responsabilidad social y medioambiental; respeto de la intimidad y protección de datos.» Otro punto tratado concierne a la autoría de obras: «es importante diferenciar entre creaciones humanas con ayuda de la IA y creaciones generadas directamente por la IA». Consideran que la IA no debe tener personalidad jurídica y solo seres humanos pueden ser titulares de derechos de protección intelectual.
La norma clasificará los usos de la Inteligencia Artificial en cuatro niveles de riesgo:
Prohibidos: totalmente contrarios a los derechos fundamentales de la UE, entre los que se cuentan explotación de personas vulnerables debido a edad o discapacidad física o mental; identificación biométrica a distancia; sistemas de puntuación social que determinen si una persona es confiable o no; y técnicas subliminales que podrían derivar en daño psicológico para las personas.
Riesgo alto: Se refiere a sistemas que deberán ser evaluados por agencias nacionales antes de poder ser implantados.
Riesgo medio: No habrá evaluación previa y el operador podrá poner en marcha su sistema directamente, pero con la obligación de explicar cómo funciona.
Riesgo mínimo: son los objetos cotidianos conectados en el hogar, como heladeras o lavarropas, que no requerirán autorización.
Aunque hay Estados miembros que han tomado medidas por su cuenta para un uso responsable, la UE es consciente de que necesita un marco integral que reduzca los riesgos o al menos los identifique para combatirlos y así logre tanto el bien común como la tranquilidad de los ciudadanos.
Fuente: Nuevo Mundo, edición 729 del 14 de junio de 2023


