- 03/03/2026
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Ciberdelincuentes hackearon una clínica céntrica y concretaron una estafa millonaria

El ataque informático se habría producido mediante un virus troyano oculto en un correo electrónico. Los delincuentes realizaron transferencias no autorizadas y ahora investigan el destino del dinero.
Una clínica privada ubicada en el microcentro sanjuanino fue víctima de un ataque informático que derivó en una estafa cercana a los 4 millones de pesos, luego de que delincuentes lograran acceder a su sistema mediante un virus del tipo troyano.
El hecho salió a la luz durante los últimos días, cuando personal administrativo de la empresa detectó movimientos bancarios que no habían sido autorizados. Según la denuncia presentada ante la Justicia, el acceso ilegal al sistema habría ocurrido tras la apertura de un correo electrónico o enlace que contenía software malicioso.
La institución afectada es la Clínica de Diagnóstico de Imágenes Dr. Orellano, ubicada sobre avenida Córdoba, en Capital. De acuerdo con fuentes judiciales, una empleada advirtió junto al contador irregularidades en la cuenta bancaria de la firma, lo que permitió descubrir la maniobra fraudulenta.
Los investigadores establecieron que los autores del ataque realizaron al menos cuatro transferencias por un millón de pesos cada una. Además, habrían intentado gestionar un préstamo por 1,7 millones de pesos, aunque todavía se analiza si esa operación llegó a concretarse.
Desde la investigación señalaron que el fraude fue posible gracias a la instalación de un virus troyano, una modalidad cada vez más frecuente que permite a los ciberdelincuentes tomar control de cuentas y sistemas sin que las víctimas lo adviertan. Si bien los programas de seguridad pueden detectar estas amenazas, en algunos casos el ingreso se produce antes de que el archivo sea bloqueado.
La causa quedó en manos de la UFI de Delitos Informáticos y Estafas, cuyos investigadores trabajan para rastrear el recorrido del dinero sustraído. Según indicaron, este tipo de maniobras suele apoyarse en el uso de denominadas “cuentas mulas”, utilizadas para fragmentar las transferencias y dificultar la identificación de los responsables.
El episodio se suma a otros antecedentes recientes registrados en la provincia, donde distintas empresas e instituciones también fueron blanco de millonarias estafas digitales bajo modalidades similares.


