- 28/01/2026
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Condenaron a los padres de los cuatro niños que fueron retirados ilegalmente de la guarda de su tía
A una semana de un episodio que conmocionó a la provincia, la Justicia dictó sentencia contra los padres de los cuatro hermanos que habían sido retirados sin autorización judicial del cuidado de su tía, quien tenía la guarda legal de los menores. El caso generó momentos de gran preocupación cuando los niños permanecieron desaparecidos durante casi 24 horas.
El hecho ocurrió cuando Micaela Soledad Aballay y Antonio David González se llevaron a los pequeños del domicilio donde residían, quedando desde ese momento fuera del radar de las autoridades. Tras una intensa búsqueda, los menores fueron hallados sanos y salvos en la misma vivienda de donde habían sido retirados, mientras que los padres se dieron a la fuga.
Ante la situación, la tía de los niños radicó la denuncia en la UFI CAVIG, lo que dio inicio a una investigación judicial y a la localización de la pareja. Luego de varios días prófugos, ambos fueron finalmente detenidos el lunes pasado.
Este miércoles se desarrolló la audiencia judicial correspondiente, en la que el fiscal Roberto Ginsberg, junto a la ayudante fiscal Silvina Zogbe, expusieron la acusación. En ese marco, los imputados reconocieron los hechos y aceptaron un juicio abreviado.
La jueza Carolina Parra resolvió condenarlos a dos años de prisión de cumplimiento condicional. En el caso del padre, fue hallado culpable de los delitos de privación ilegítima de la libertad en perjuicio de los cuatro menores, amenazas agravadas por el uso de arma blanca contra su cuñada, desobediencia judicial y violación de domicilio. A la madre se le atribuyeron los mismos cargos, aunque las amenazas fueron calificadas como simples, debido a que no se acreditó el uso de un arma.
Además de la condena, la magistrada dispuso que ambos deberán realizar tratamientos obligatorios por adicciones y asistencia psicológica. También se les prohibió cualquier tipo de contacto con los niños y se estableció una restricción perimetral de 300 metros.
Durante la audiencia, ninguno de los acusados hizo uso de su derecho a declarar. No obstante, el abogado defensor, Franco Vázquez, había señalado previamente que sus clientes actuaron, según su versión, con la intención de “proteger” a los menores, negando que el procedimiento haya sido violento y asegurando que los niños habrían sufrido maltratos por parte de la tía, quien tenía la responsabilidad de su cuidado.

