- 24/10/2024
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Belgrano Cargas: la privatización de los ferrocarriles y su impacto en la economía de San Juan

El gobierno de Javier Milei avanza con la privatización del tren de cargas, clave para el despacho de productos sanjuaninos como cal y vino.
La reciente privatización del Belgrano Cargas, anunciada por el gobierno de Javier Milei, marca un punto de inflexión en la historia ferroviaria de Argentina, y San Juan está directamente en el foco de este cambio. A través de un comunicado oficial, el vocero presidencial Manuel Adorni confirmó que la empresa, responsable de operar más de 7.600 kilómetros de vías, incluida la provincia de San Juan, pasará a manos privadas. Este proceso será liderado por Diego Chaer, exgerente de Canal 8 en San Juan, quien estará a cargo de la transformación de la empresa.
El tren de cargas es una pieza clave en la economía sanjuanina. Aunque San Juan perdió el servicio de trenes de pasajeros durante la ola de privatizaciones en los años 90, el transporte ferroviario sigue siendo vital para el despacho de productos como cal, vino y mosto. La estación de Albardón, en La Laja, es uno de los puntos de referencia para el transporte de estos productos y se verá afectada por el cambio de administración. El temor en la provincia es que la privatización considere que la región no sea lo suficientemente rentable para mantener los niveles actuales de operación.

El servicio, actualmente bajo la administración de Trenes Argentinos Cargas, depende del Ministerio de Transporte de la Nación y utiliza vías del antiguo sistema San Martín. Desde Albardón los trenes transportan cargas a diversos destinos, con un promedio mensual de 50.000 toneladas. Además, el tren trae desde Buenos Aires cemento y clinker, fundamental para la fabricación de cemento en la planta de Loma Negra en Rivadavia. Pese a la incertidumbre, existe una expectativa por el potencial crecimiento del sector minero, con la posibilidad de que la producción de oro de Hualilán utilice el servicio ferroviario para sus cargas.
El comunicado emitido por la Presidencia detalla que Belgrano Cargas es actualmente una empresa con altos niveles de déficit, operando con una plantilla de 4.429 empleados que supera las necesidades reales del servicio. «El año pasado, el Estado Nacional debió inyectar 112 millones de dólares para mantener su funcionamiento», explica el texto oficial, justificando la privatización como un movimiento necesario para asegurar la eficiencia y competitividad de la empresa.
San Juan, que no recuperó el tren de pasajeros desde la privatización de los años 90, sigue dependiendo del tren de cargas para movilizar gran parte de su producción local. Según indicaron a Diario La Ventana fuentes del gobierno provincial, se espera que esta privatización no ponga en peligro la conectividad ni la viabilidad de la estación de Albardón. Sin embargo, en la gestión orreguista están alerta ante la posibilidad de que el nuevo esquema de privatización en diferentes paquetes (que incluirá estaciones, mantenimiento de vías y locomotoras) impacte negativamente en San Juan.
«La privatización se realizará en diferentes etapas, abarcando estaciones, mantenimiento de vías y locomotoras. No estamos ante una venta de paquete cerrado», dijo Diego Chaer, encargado del proceso. Este esquema podría derivar en que diferentes sectores de la red ferroviaria queden en manos de distintos operadores privados, lo que plantea dudas sobre la uniformidad del servicio y su rentabilidad.
San Juan, que despacha productos estratégicos de su producción a través del ferrocarril, podría ver comprometido el uso de esta red si la nueva administración decide ajustar sus operaciones basándose exclusivamente en la rentabilidad. «El tren de cargas es fundamental para nuestra economía,» señalaron las mismas fuentes a este medio y esperan que la privatización no afecte negativamente la infraestructura clave para la producción local.
A medida que avanza el proceso, las autoridades sanjuaninas y los sectores productivos locales se mantienen expectantes, observando cómo esta privatización puede llegar a afectar a la provincia. La llegada de inversores privados al Belgrano Cargas marca el inicio de una serie de reformas prometidas por el gobierno de Milei, que incluyen también la privatización de ARSAT, Aerolíneas Argentinas y las represas hidroeléctricas.
«Este gobierno va a privatizar todo lo que se pueda privatizar,» subrayó el presidente Milei en una declaración reciente, dejando en claro que el Belgrano Cargas es solo el primero de varios pasos en una reforma económica de gran escala.


