- 09/09/2024
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Adjudicatarios del barrio Valle del Sol dejarán de pagar hasta que entreguen los lotes

El Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) tomó una decisión clave que impacta directamente en las familias sanjuaninas que forman parte del programa “Suelo Activo, Sueño Cumplido”, destinado a adjudicar 930 lotes en el barrio Valle del Sol, en el departamento de Rawson. A través de una resolución emitida en las últimas horas, el organismo anunció la suspensión temporal del cobro de la denominada «cuota ahorro», que las personas debían abonar mensualmente hasta que se les adjudicara el terreno. La medida responde a las dificultades económicas que enfrentan los beneficiarios, quienes manifestaron que la carga de pagar casi 100.000 pesos al mes, sumada a los costos de alquiler, resultaba imposible de afrontar.
La directora del IPV, Elina Peralta, confirmó a Diario La Ventana que la suspensión del pago no afectará el estatus de los adjudicatarios. “Hemos recibido muchas consultas de personas que se acercaron preocupadas por no poder continuar con los pagos. Entendemos su situación, por eso decidimos suspender el cobro hasta que se concluyan las obras de urbanización y se puedan entregar los terrenos”, señaló Peralta. Además, aclaró que «quienes ya hayan abonado cuotas desde diciembre del año pasado tienen dos opciones: dejar el dinero como un ahorro que se descontará del precio final del lote o retirarlo sin penalización alguna, eliminando la retención del 10% por gastos administrativos que originalmente estaba estipulada en el acuerdo».
Este desarrollo urbanístico fue planificado en 2022 para familias de clase media y alta, y contempla 930 lotes divididos en tres sectores dentro de un predio ubicado en calle Chacabuco entre Doctor Ortega y República del Líbano. Aunque inicialmente la Nación debía financiar la urbanización, en noviembre del año pasado dejó de enviar los fondos necesarios, lo que obligó al Gobierno de la provincia a intervenir y destinar recursos propios para completar las obras. Según Peralta, «ya se desembolsaron más de 200 millones de pesos y se prevé una inversión similar para culminar los trabajos antes del primer semestre de 2025».
A pesar de los avances, las obras enfrentan dificultades adicionales que no estaban contempladas en el plan original. La construcción de cloacas y la instalación del sistema de agua, así como la erradicación de topones, raíces de gran tamaño que requieren ser removidas y el posterior relleno y compactación del suelo para garantizar su resistencia sísmica, retrasaron los plazos previstos. Peralta destacó que se trata de problemas inesperados pero necesarios de resolver para asegurar la calidad de la urbanización y garantizar que las futuras viviendas cumplan con las normativas de seguridad estructural.
El IPV no solo busca culminar las obras lo antes posible, sino que también puso en marcha un esquema de asistencia financiera para las empresas encargadas de la construcción, con el objetivo de agilizar la actividad en el lugar. A una de las compañías se le otorgó recientemente una inyección de fondos, lo que permitirá retomar el ritmo de trabajo en los próximos días, según anunció la funcionaria, con la meta de que las familias puedan comenzar a construir sus hogares a mediados del próximo año.
“Queremos terminar este barrio y garantizar que los adjudicatarios puedan tener su lote sin que la carga financiera los abrume en el proceso. Esta suspensión es temporal, y cuando se adjudique el terreno, se retomarán los pagos, pero ya con una infraestructura completa y lista para recibir a las familias”, concluyó Peralta.