- 06/02/2026
- 4 de minutos de lectura
Tensión sindical y reclamos ponen a DAMSU en foco

El trasfondo del conflicto incluye además la discusión por la libre elección de obra social.
La obra social universitaria DAMSU atraviesa en San Juan un conflicto de larga data que volvió a quedar en el centro del debate público. Reclamos gremiales, cuestionamientos a la gestión y denuncias cruzadas confluyen en una disputa que impacta de lleno en miles de afiliados y reabre discusiones históricas sobre el poder sindical, el manejo de fondos y el derecho a la salud dentro del ámbito universitario.
El eje del enfrentamiento es el gremio APUNSJ, que representa al personal no docente de la Universidad Nacional de San Juan y que desde hace años mantiene una relación tensa con el directorio de la obra social. El conflicto no es nuevo. En 2018 el sindicato denunció intentos de modificar el encuadre laboral del personal y trasladarlo a otro convenio colectivo, una maniobra que calificó como práctica desleal y que dejó un antecedente clave en la relación entre las partes.
La tensión volvió a escalar en 2024, cuando DAMSU fue cuestionada por su carácter de servicio esencial. Desde APUNSJ sostuvieron que esa figura fue utilizada para limitar medidas de fuerza y aplicar descuentos salariales. Sin embargo, el presidente del Consejo Directivo de DAMSU, Alfredo Russo, rechazó de plano esa interpretación y apuntó a una “concepción equivocada” del gremio sobre la naturaleza jurídica de la obra social. “DAMSU es una entidad de derecho público no estatal, no forma parte del Estado y esto ha sido refrendado por los tribunales laborales de San Juan”, afirmó.
Russo sostuvo además que DAMSU no se “autodeclaró” servicio esencial. “Las obras sociales, incluidas las prepagas, son servicios esenciales por normas nacionales. No es un capricho de DAMSU”, explicó. En ese sentido, remarcó que la entidad tiene la obligación de mantener la atención abierta todo el año para garantizar prestaciones clave. “Vendemos alrededor de 3.500 medicamentos por día. Imagínese el impacto para los afiliados si cerráramos las puertas”, ejemplificó.
En 2025, el conflicto sumó un nuevo capítulo con denuncias por una supuesta deuda vinculada a aportes paritarios. APUNSJ negó las acusaciones y anunció acciones legales. Desde DAMSU, en tanto, aseguraron que la obra social es sustentable, que no redujo prestaciones ni incrementó aportes y que su situación económico-financiera está respaldada por balances auditados y públicos. “Cualquiera que tenga dudas puede leer los balances. Estamos en perfecto orden y funcionamiento”, sostuvo Russo.
El trasfondo del conflicto incluye además la discusión por la libre elección de obra social, un tema histórico en la universidad. Para Russo, parte de la escalada responde a ese debate. “Si se aplicara la libre afiliación, correría riesgo el funcionamiento de DAMSU”, advirtió, aunque aseguró que la obra social “no le tiene miedo a competir” porque ofrece una relación costo-calidad superior al promedio del sistema.


