- 02/09/2026
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Ingeniería de Minas lidera un ingreso récord en la UNSJ

La Facultad de Ingeniería alcanzó 1.020 ingresantes y, por tercer año consecutivo, Minas fue la carrera más elegida. Las autoridades destacaron la demanda laboral, pero advirtieron que el crecimiento de la matrícula ya genera problemas de infraestructura.
La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan alcanzó este año un récord de 1.020 ingresantes, impulsado por un fuerte crecimiento del interés por las ingenierías vinculadas con el desarrollo productivo provincial. Por tercer año consecutivo, Ingeniería de Minas encabezó las preferencias, con 167 nuevos estudiantes.
Los datos fueron dados a conocer por la decana de la Facultad de Ingeniería, Andrea Díaz, y el vicedecano, Eric Laciar, durante una entrevista en el programa De Sobremesa, donde analizaron el crecimiento de la matrícula, la demanda laboral y los desafíos que enfrenta la institución ante el aumento de estudiantes.
De los 1.020 ingresantes, 644 son varones y 377 mujeres. Las autoridades destacaron especialmente el crecimiento de la participación femenina en carreras que históricamente tuvieron una matrícula predominantemente masculina.
El dato más significativo aparece en Ingeniería de Minas. La carrera volvió a ocupar el primer lugar entre los nuevos estudiantes, seguida de cerca por Ingeniería Industrial.
El escenario contrasta con lo ocurrido décadas atrás, cuando Minas llegó a tener apenas dos o tres ingresantes y se evaluó incluso discontinuar la carrera debido a su escasa matrícula.
“Desde Buenos Aires, desde la Secretaría de Políticas Universitarias, se sugirió cerrar la carrera. Menos mal que en su momento las autoridades de la Facultad y del Rectorado decidieron mantener la oferta académica”, recordó Laciar.
El crecimiento actual está directamente relacionado con las expectativas que genera la actividad minera en San Juan. Pero el fenómeno no se limita a Minas: las autoridades explicaron que el desarrollo del sector también impulsa otras especialidades como Ingeniería Química, Eléctrica, Electromecánica y Mecánica.
La Facultad observa, además, una fuerte demanda laboral de ingenieros.
“Yo te diría que en todas hay una gran demanda”, señaló Díaz al referirse a las posibilidades laborales. Entre las especialidades más requeridas a través de la bolsa de trabajo de la institución mencionó Ingeniería Eléctrica, Electrónica, Electromecánica y Mecánica.
El crecimiento de la matrícula, sin embargo, comenzó a mostrar una contracara: la infraestructura disponible resulta insuficiente para algunas carreras.
El problema es particularmente visible en el nucleamiento de Ingeniería de Minas. Según explicó Díaz, algunas de sus aulas tienen capacidad para apenas 25 estudiantes, mientras la carrera recibió este año 167 ingresantes.

La situación obligó a modificar incluso el uso de espacios tradicionales de la Facultad. “El Aula Magna era únicamente para eventos y hoy ha pasado a ser una de las aulas más utilizadas por todas las carreras de Ingeniería”, explicó la decana.
El crecimiento también alcanza al Instituto de Investigaciones Mineras, que incrementó su actividad y la demanda de servicios, sumando presión sobre una infraestructura que las autoridades consideran reducida para las necesidades actuales.
Frente a ese escenario, la conducción de la Facultad analiza alternativas para ampliar su capacidad. “Pensamos y creemos, y tenemos la esperanza, de que podamos hacer un edificio en el cual podamos brindar las comodidades necesarias para toda esta cantidad de estudiantes”, señaló Díaz.
Otro desafío aparece en los últimos años de las carreras. La elevada demanda de profesionales provoca que algunos estudiantes comiencen a trabajar antes de recibirse y posterguen la obtención del título.
Para evitar esa situación, la Facultad puso en marcha dos estrategias. Una es el Plan de Estudiante Trabajador, que flexibiliza las condiciones de cursado para quienes ya desarrollan una actividad profesional.
La segunda es un programa de terminalidad destinado a estudiantes que abandonaron sus estudios cuando estaban cerca de recibirse. Cerca de 50 alumnos que tenían más del 80% de la carrera aprobada regresaron a la Facultad y actualmente trabajan con tutores para completar sus estudios y obtener el título.
A las carreras de grado se suman seis tecnicaturas universitarias de dos años de duración, que reúnen aproximadamente 400 estudiantes. Parte de esa oferta también se extendió hacia los departamentos mineros y a Caucete.
En paralelo, la Facultad profundizó su relación con el sector privado. Díaz señaló que durante el último año se firmaron numerosos convenios con empresas y que varias compañías mineras manifestaron su intención de trabajar junto con la Universidad en formación y capacitación.
La vinculación entre educación y producción también será uno de los ejes de la cuarta Noche de Puertas Abiertas de la Facultad de Ingeniería, que se realizará este viernes desde las 18, con entrada gratuita.
La propuesta permitirá recorrer espacios académicos y unidades de investigación y contará con participación de empresas. Algunas llevarán simuladores para que los visitantes puedan experimentar actividades relacionadas con la minería.
El récord de ingresantes muestra así una transformación de la demanda universitaria que acompaña las perspectivas productivas de San Juan. El desafío para la Facultad será ahora sostener ese crecimiento con más infraestructura, mayores tasas de graduación y una articulación con las empresas que permita formar los profesionales que requerirán los nuevos proyectos mineros y productivos de la provincia.


