- 10/12/2025
- 3 de minutos de lectura
Estafado: creyó haber ganado $300 millones en inversiones pero perdió $87 millones

Gutiérrez, fue engañado por una mujer que aducía ser asesora financiera de un banco de Estados Unidos y operaba con una plataforma de inversión.
Personal de la UFI Delitos Informáticos y Estafas investiga la denuncia realizada en la Comisaría 4ta por un vecino de apellido Gutiérrez, de 63 años, del barrio Tulum en Desamparados, que manifestó haber sido estafado tras una supuesta inversión en la que giró 87 millones de pesos.
De acuerdo con la versión oficial, el hombre fue contactado por una mujer que se presentaba como asesora financiera de un banco de Estados Unidos dedicado a inversiones a fines de agosto pasado. La supuesta agente le indicó que debía descargar una aplicación denominada GSI Pro para comenzar a operar y le prometió jugosos dividendos por su dinero, explicaron fuentes judiciales.
Gutiérrez, pensó que la plataforma era legal y segura, y a partir de allí comenzó a transferir distintos montos de dinero. Desde la aplicación supuestamente le informaban que su capital aumentaba. Eso lo entusiasmó más y siguió invirtiendo hasta llegar a la suma de 70.000.000 de pesos. Con el correr de los meses, en teoría sus fondos crecieron de manera exponencial y llegaron a los 300.000.000, aseguraron fuentes policiales y judiciales. O eso le hicieron creer.
Cuando Gutiérrez intentó retirar ese dinero y transferirlo a otra cuenta bancaria, los supuestos operadores le pidieron que primero depositara 17.000.000 de pesos en concepto de gastos administrativos, explicó un funcionario judicial. Él cumplió con lo exigido y transfirió ese monto, pero desde la aplicación le reclamaron otros $30.000.000, esto último bajo el pretexto del pago de impuestos a las ganancias.
El sanjuanino les comunicó que no poseía más dinero. Esto habría ocurrido en las últimas semanas de noviembre. En los días siguientes a ese intercambio de mensajes, advirtió que no podía entrar a la plataforma del supuesto banco norteamericano. Eso se repitió y ahí comprendió que había sido estafado.
Los fiscales y el personal de la UFI Delitos Informáticos y Estafas tomaron declaración al damnificado para reconstruir con precisión la maniobra. Por estos días trabajan en el rastreo del destino del dinero con la esperanza de bloquear y congelar la cuenta receptora. Fuentes judiciales advirtieron que en este tipo de estafas los delincuentes suelen operar desde el extranjero y utilizan cuentas mulas, lo que dificulta seguir el recorrido del dinero para recuperar las sumas perdidas.


