- 10/08/2026
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El paso Cristo Redentor bate récord de cierre

El principal paso terrestre entre Argentina y Chile lleva 27 días inhabilitado y superó la marca registrada en 2023. Más de 2.000 camiones permanecen varados en Mendoza y los transportistas estiman pérdidas de US$600 diarios por unidad.
El paso internacional Cristo Redentor-Los Libertadores alcanzó este lunes un récord histórico de 27 días consecutivos cerrado, mientras más de 2.000 camiones permanecen varados en Mendoza y crecen los reclamos del sector del transporte por el impacto económico de la paralización.
El cruce, principal corredor terrestre del Mercosur hacia los puertos del Pacífico, superó los 26 días de cierre registrados durante el invierno de 2023. La situación podría prolongarse debido al pronóstico de nuevas nevadas y fuertes vientos en la alta montaña.
El paso permanece inhabilitado desde el 14 de julio, cuando fue cerrado preventivamente ante un temporal que posteriormente dejó acumulaciones de hasta tres metros de nieve en sectores próximos a la frontera.
Aunque Argentina y Chile informaron que las rutas fueron despejadas hasta las inmediaciones del túnel internacional, los equipos técnicos de ambos países resolvieron mantener el cierre preventivo para todo tipo de vehículos.
La decisión fue adoptada después de evaluar las condiciones de transitabilidad y las previsiones meteorológicas. Según la Coordinación del Sistema Cristo Redentor, todavía persisten condiciones consideradas peligrosas para la circulación.
El principal riesgo está asociado al nuevo frente meteorológico. Las previsiones anticipan nevadas y ráfagas que podrían alcanzar entre 100 y 160 kilómetros por hora en ambos lados de la Cordillera.
«No están dadas las condiciones de seguridad para el tránsito internacional», indicaron las autoridades fronterizas de Argentina y Chile, pese a que los trabajos permitieron despejar las rutas y disponer del personal necesario en los complejos aduaneros.
Osvaldo Valle, vocero de la Coordinación de Fronteras, explicó a Clarín que desde la noche del lunes y hasta el miércoles se esperan nuevas nevadas. Luego habría algunos días de estabilidad, pero desde el 17 de agosto está previsto el ingreso de otro frente de inestabilidad.
La prolongación del cierre profundizó el conflicto con las empresas transportistas. La Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (Aprocam) cuestionó los tiempos utilizados para recuperar la transitabilidad y denunció demoras que considera injustificadas.
El impacto económico crece cada día. Los empresarios calculan un costo promedio de US$600 diarios por cada camión detenido, entre gastos operativos, salarios, combustible, estadía y demoras en las entregas.
Si ese promedio se proyecta sobre los más de 2.000 camiones varados, el costo potencial para el sector ronda los US$1,2 millones por día, aunque la cifra es una estimación y puede variar según cada empresa, carga y tiempo de espera.
Aprocam apuntó además contra el estado del equipamiento destinado al mantenimiento de la Ruta Nacional 7. La entidad denunció la existencia de máquinas, tolvas, topadoras y camiones salineros fuera de servicio y reclamó mayores recursos operativos para el corredor.
«Un desastre cómo han trabajado», cuestionó Sergio Messina, presidente de Aprocam, al señalar que existen sectores próximos a la frontera que presentan buenas condiciones de transitabilidad mientras el túnel continúa cerrado.
El Gobierno nacional recomendó utilizar pasos internacionales alternativos ubicados a menor altura. Sin embargo, las empresas sostienen que esos corredores no cuentan con capacidad logística y aduanera suficiente para absorber el volumen habitual de Cristo Redentor.
La situación genera un cuello de botella particularmente sensible para el comercio exterior argentino. El corredor conecta Mendoza con la región chilena de Valparaíso y constituye una de las principales vías utilizadas por el transporte de cargas hacia los puertos del Pacífico.
Con 27 días sin tránsito internacional y nuevos temporales previstos, todavía no existe una fecha cierta para la reapertura. Cada jornada adicional de cierre ampliará las pérdidas para las empresas y volverá a poner bajo discusión la capacidad de infraestructura y respuesta operativa del principal corredor terrestre entre Argentina y Chile.
Fuente: Clarín


