- 02/10/2026
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El crudo diagnóstico de García Cuerva antes de la visita papal

El arzobispo de Buenos Aires advirtió que León XIV llegará en noviembre a un país atravesado por la pobreza, la crisis y la división política. También cuestionó la intolerancia y pidió evitar que la visita papal quede atrapada en la grieta.
El arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, Jorge García Cuerva, trazó un fuerte diagnóstico sobre el escenario que encontrará el papa León XIV cuando visite el país en noviembre: habló de pobreza, crisis, intolerancia y una sociedad profundamente dividida.
“Se va a encontrar con una Argentina herida, una Argentina dividida, con esa famosa grieta”, afirmó García Cuerva tras una misa en la Catedral Metropolitana, en la previa de la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján.
El arzobispo profundizó su descripción de la situación social y puso especialmente el foco en las dificultades económicas que atraviesa una parte de la población.
“Una Argentina donde la descalificación y la intolerancia están a la orden del día”, sostuvo. Y agregó que León XIV llegará a un país donde existe “un porcentaje muy grande de hermanos que la están pasando mal, de hermanos muy pobres desde hace muchos años”.
García Cuerva evitó circunscribir ese diagnóstico únicamente a la coyuntura actual y planteó que los problemas argentinos se extienden desde hace décadas. “Argentina está en crisis hace muchos años”, afirmó.
Incluso apeló a una experiencia familiar para dimensionar esa persistencia: recordó que su abuelo le decía que cuando creciera el país seguramente habría logrado salir adelante. “Yo ya crecí y la Argentina sigue en esa situación”, señaló.
La pobreza, en el centro de la agenda de la Iglesia
Las declaraciones se producen después de que la Iglesia reforzara durante los últimos meses sus cuestionamientos por la situación social y el impacto de las políticas económicas sobre los sectores más vulnerables.
García Cuerva ya había planteado críticas en celebraciones religiosas con presencia del presidente Javier Milei. En el Tedeum del 25 de Mayo pidió no ser indiferentes frente a quienes sufren y sostuvo que un mayor gasto no necesariamente representa “derroche” o “despilfarro”, sino que en determinados casos significa invertir en los sectores más débiles.
También reclamó reiteradamente acuerdos y consensos entre dirigentes políticos, empresarios y referentes sociales para reducir los niveles de confrontación.
La discusión adquirió mayor peso en las últimas semanas por la proximidad de la llegada de León XIV y por el deterioro de algunos indicadores sociales. Según los últimos datos oficiales, la pobreza alcanzó al 32,3% de la población durante el primer semestre de 2026, después de haber descendido al 28,2% en la medición anterior.
El Papa y la grieta
Pese a su diagnóstico crítico, García Cuerva también destacó que León XIV encontrará una sociedad con capacidad de resistencia: argentinos que trabajan, sostienen a sus familias y continúan esforzándose para salir adelante.
La Iglesia viene reclamando, además, que la visita no sea utilizada como parte de la disputa política interna. El propio arzobispo había advertido recientemente que sería “un gravísimo error” colocar al Papa de uno u otro lado de la grieta y reducir el alcance de su mensaje a una interpretación partidaria.
El viaje de León XIV está previsto entre el 8 y el 11 de noviembre, con actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján. La visita tendrá un marcado carácter pastoral y una de sus principales convocatorias será una misa frente a la Basílica de Luján.
A poco más de un mes de la llegada del Pontífice, las palabras de García Cuerva anticipan uno de los ejes que atravesará inevitablemente su paso por el país: la situación social, la pobreza y la necesidad de reconstruir consensos en una Argentina marcada por años de enfrentamientos políticos.

