- 29/09/2026
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Crisis en los casinos de Mendoza: cae 40% la recaudación y crecen los retiros

Las salas administradas por el Estado provincial registraron una fuerte baja durante 2026. Más de 100 empleados iniciaron el retiro voluntario y el ajuste podría alcanzar a más del 25% de la planta. El crecimiento del juego online y el cierre del Casino Zona Este profundizaron la caída.
Los casinos administrados directamente por el Gobierno de Mendoza atraviesan una fuerte reestructuración después de que su recaudación registrara una caída del 40,4% durante 2026, en un escenario marcado por el avance del juego online, el cierre del Casino Zona Este y la pérdida de peso de modalidades tradicionales como los juegos de paño.
Según informó el diario Los Andes, en base a datos del Sistema de Acceso Público a la Información y Observatorio de Juegos (SAPIA), el impacto ya se trasladó al empleo: alrededor de 105 trabajadores iniciaron el retiro voluntario y la cifra podría superar los 120 una vez finalizada la convocatoria.
El Instituto Provincial de Juegos y Casinos (IPJyC) tiene una planta cercana a 460 empleados. Si las desvinculaciones llegan a 120, representarían aproximadamente el 26% del personal y el organismo quedaría con unos 340 trabajadores.
Una recaudación en fuerte descenso
Los datos corresponden exclusivamente al Casino Central, Casino Zona Este y Casino de General Alvear, todos bajo administración estatal. No incluyen las salas privadas de Mendoza.
En enero y febrero, antes del incendio que obligó a cerrar el Casino Zona Este, el beneficio generado por los juegos electrónicos y de paño alcanzó un promedio mensual cercano a $1.785 millones.
Entre abril y agosto, con Zona Este fuera de funcionamiento, el promedio descendió hasta aproximadamente $1.064 millones mensuales. La diferencia implica una contracción del 40,4%.
Marzo no fue incluido en esa comparación debido a que el Casino Zona Este funcionó sólo hasta el día 11, cuando un incendio provocó su cierre.
La evolución mensual también refleja el deterioro. Las salas estatales generaron alrededor de $1.892 millones en enero y $1.678 millones en febrero. Para agosto, último registro disponible, el beneficio había descendido hasta unos $1.056 millones.
Una parte significativa de la caída está relacionada con Zona Este, que antes del incendio representaba aproximadamente el 33% de la recaudación de tragamonedas de los casinos estatales.
Sólo por juegos electrónicos, esa sala produjo $783,6 millones en enero y $654,5 millones en febrero. Desde abril permanece cerrada.
El juego online cambia el negocio
La pérdida de una de las principales salas aceleró una reorganización que el Gobierno mendocino ya analizaba ante las transformaciones que atraviesa la actividad.
Uno de los factores centrales es el crecimiento del juego online, que redujo la participación de algunas modalidades presenciales y modificó los hábitos de los apostadores.
La reestructuración fue incorporada este año a la Ley 9.718, que otorgó herramientas para reorganizar áreas y funciones del Instituto durante un año. La normativa habilitó retiros voluntarios, reubicaciones dentro del organismo o en otras dependencias estatales y la puesta en disponibilidad de trabajadores.
El régimen de retiro voluntario contempla una compensación equivalente al 120% de la indemnización correspondiente y permanecerá abierto hasta el 30 de septiembre.
Según la Unión de Personal de Juegos del Casino de Mendoza (UPJCM), unas 105 personas ya manifestaron su intención de adherirse. El sindicato proyecta que podrían incorporarse entre 15 y 20 trabajadores adicionales antes del cierre.
La estimación todavía no es definitiva. Las autoridades del Instituto prevén establecer el número final durante los primeros días de octubre, una vez procesadas todas las solicitudes.
El paño cubría apenas el 29% de los salarios
Otro punto crítico de la reestructuración fue el cierre de Juego Vivo, el sector del Casino Central donde funcionaban los tradicionales juegos de paño.
La medida se concretó el 5 de agosto y dejó a 82 empleados en disponibilidad por seis meses, período durante el cual continúan percibiendo sus salarios mientras se buscan alternativas de reubicación.
De acuerdo con los datos difundidos por el Instituto, la recaudación del sector alcanzaba para cubrir apenas el 29% del costo salarial de sus trabajadores. El resto debía financiarse con ingresos provenientes de otras actividades.
La diferencia frente a las tragamonedas era considerable. En julio, último mes completo antes del cierre, los juegos electrónicos de los casinos estatales dejaron un beneficio de $1.099 millones, mientras que las mesas de paño generaron apenas $45,6 millones.
En agosto, con las mesas abiertas únicamente durante los primeros cinco días, el beneficio del sector cayó a $6,6 millones.
Qué pasará con los trabajadores
Los empleados puestos en disponibilidad pueden adherirse al retiro voluntario, ser reubicados dentro del Instituto o pasar a otra dependencia estatal.
Si al finalizar los seis meses no se concreta ninguna de esas alternativas, está prevista la finalización de la relación laboral con el pago de la indemnización ordinaria.
Según la UPJCM, entre 25 y 30 de los 82 trabajadores afectados por el cierre de Juego Vivo ya iniciaron el retiro voluntario. De mantenerse esos números, quedarían alrededor de 50 personas pendientes de una reubicación.
El plazo de disponibilidad comenzó el 5 de agosto y se extenderá hasta febrero de 2027.
Con el cierre del régimen general de retiros previsto para este 30 de septiembre, el Instituto entrará en una etapa decisiva: deberá definir su nueva estructura, determinar cuántos empleados permanecerán en cada área y resolver el destino de quienes continúen en disponibilidad.
La combinación entre la caída de ingresos, el avance de las apuestas digitales y la menor rentabilidad de algunas modalidades presenciales anticipa una transformación más profunda del esquema de casinos estatales de Mendoza.

