- 14/08/2026
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Condenado por extorsión y chantaje tras pactar citas a través de una aplicación para gays

Agustín Nicolás Silva,contactaba a sus víctimas a través Grindr, luego les exigía dinero para no divulgar mensajes íntimos.
El juez de Garantías Sergio Caballero, condenó a Agustín Nicolás Silva, por el delito de privación ilegítima de la libertad y chantaje en concurso real en perjuicio de “F.”, sumado al delito de chantaje en perjuicio de “M.N. a tres años de prisión condicional y el cumplimiento de reglas de conducta; de violarlas o cometer un nuevo delito, la pena se volverá de cumplimiento efectivo en el Servicio Penitenciario Provincial.
Los hechos
El 5 de agosto alrededor de las 23 horas, tras contactarse por la app de citas Grindr e intercambiar mensajes por WhatsApp, el denunciante se dirigió a la vivienda de Silva. Según consta en el legajo, a los 15 minutos de estar conversando, Silva cerró la puerta con llave y se puso violento. Le impidió salir, alterándose por completo y exigiéndole dinero para liberarlo, obligándolo a transferir (inicialmente $70.000) al alias de la cuenta bancaria de una tercera persona.
Luego a las 6:30 de la mañana del 6 de agosto, Silva llamó al denunciante exigiéndole más plata bajo una amenaza directa para destruir su intimidad: si no le mandaba fondos, publicaría en Facebook una imagen advirtiendo textualmente «A G.F. le gusta la p…, le gusta que se lo g…». Presa del terror al escarnio público, F. le transfirió $150.000 a través de MercadoPago.
Posteriormente a las 21 horas, Silva utilizó un número telefónico diferente para contactar a F. una vez más. Le exigió otra suma de dinero antes de las 22 horas para demostrar que iba en serio, le envió capturas de pantalla de todas sus conversaciones privadas, asegurando que lo dejaría expuesto. Acorralado, F. realizó una última transferencia de $40.000. En total terminó transfiriendo $260.000. Al día siguiente, F. decidió acudir a la Justicia ante el temor de que siguiera solicitándole dinero.
Al iniciarse la investigación, descubrieron que Silva tenía otra denuncia en la sección Defraudaciones y Estafas (D-5) desde el 21 de mayo.
El denunciante, de iniciales «M.N.», vivió la misma situación. Conoció a Silva, concretaron un encuentro y luego comenzaron a llegar los mensajes extorsivos vía WhatsApp. El joven de Rawson lo amenazó con «escracharlo» públicamente en redes sociales, lo que obligó a M.N. a transferirle $40.000 por temor a ver expuesta su intimidad.
A los pocos días, Silva insistió con que necesitaba más dinero, esta vez utilizando la excusa de que «tenía un hermano con graves problemas de salud» y prometiendo que no lo apretaría más si lo ayudaba. M.N. creyó en la promesa y le transfirió otros $60.000.
Sin embargo, Silva rompió su palabra de inmediato y endureció las amenazas: le advirtió que iba a publicar en redes que había estado con él, que le había pagado para tener sexo, y que agregaría la falsa acusación de que «había abandonado a sus hijos». Lo que derivó en la denuncia.

