- 13/08/2025
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El Comercio de Autopartes Usadas


“En el último año en el territorio nacional se denunciaron 103.609 robos de vehículos que representa un vehículo cada cinco minutos. La cifra incluye solo a automóviles, motos, camionetas y camiones que tenían cobertura por siniestro. Corresponde a un informe oficial que además agrega que esa cifra representa un incremento de 13 por ciento con relación a los expedientes iniciados en 2023” (dice un titular de un medio de Buenos Aires).
Otra fuente agrega que el destino que se da a esos automóviles robados es dual, siendo en el menor de los casos la “clonación” que se traduce en la venta con documentación (en general modelos de alta gama), y en mayor medida “el desguace” ya que son llevados a desarmaderos clandestinos para ser despiezados y sus autopartes vendidas en el mercado negro, alimentando una cadena de ilegalidad que incluye la falsificación de números de serie y la reventa de piezas a precios bajos.
Pero ¿se existe una forma de adquirir autopartes usadas sin caer en la complicidad del robo? Si, totalmente. Existe una extensa normativa que tiende a desalentar este mercado negro y alentar la recuperación regular de piezas utilizables de automóviles que se les dio de baja integral pero que algunas de sus piezas están aún en buenas condiciones (caso muy común en siniestros con destrucción considerada total, pero con recupero de piezas que se peritan y evalúan para su posible reventa).
Así tenemos legislación que regula la comercialización de auto partes conocida como Ley de Desarmaderos (Ley N°25.761/2003) que crea el Registro Único de Desarmaderos y Actividades Conexas (R.U.D.A.C.). Este registro garantiza que los vehículos desarmados han sido dados de baja de manera correcta y que las piezas que se venden han sido debidamente identificadas.
También la que estableció el grabado obligatorio de algunas autopartes, como los cristales (Ley 27.272/2016); la que elevó el número de autopartes usadas que pueden ser vendidas y compradas legalmente, estableciendo un mecanismo para verificar su estado y viabilidad de uso y las clasificó según formen parte de la Carrocería y Estructura; Motor y Transmisión; Suspensión y Frenos; Iluminación y Equipamiento Eléctrico Interior; y Accesorios y Cristales (Resolución 188 del 2024 de la secretaria de Industria y Comercio de la Nación).Listado de fácil acceso en la página de la dirección Nacional de Registro de la Propiedad Automotor (DNRA).
Entre los últimos pasos en esa dirección se ha dictado el Decreto 536 de agosto del 2025, aun no completamente implementado por el cual “se digitaliza” cada baja de vehículo y se atribuye código a las piezas que del mismo pueden ser reutilizables con chequeo de calidad para ser vendidas lo que podrá, según su texto y una vez implementado, verificarse en un trámite sencillo en la página de la DNRA, el origen legal de la pieza como así su buen estado.
Finalmente, y es el objetivo de hoy, se comparte el posible camino a seguir, según la normativa vigente, de optarse al momento de necesitar comprar un repuesto de automotor, por una pieza usada: a) recurrir a los desarmaderos inscriptos en el RUDAC que publica la página web. de la DNRA y donde consta, por ejemplo, dos (2) desarmaderos registrados en San Juan; Exigir identificación de la pieza y pedir y conservar el comprobante de compra, donde se detalle el número de autoparte, el vehículo de donde proviene y el número de R.U.D.A.C. del desarmadero. Consejo: Seguir el camino que prioriza la licitud y la seguridad. Comprar partes usadas puede ser una buena opción (sobre todo para elementos no estructurales) y hacerlo legalmente no solo aporta seguridad en calidad de la pieza, sino también se contribuye a desalentar el delito, que se ve favorecido con la complicidad de quienes compran esos repuestos usados sin intención de conocer su origen.
(*) Abogada, delegada provincial de la Asociación de Mujeres Jueces de Argentina, exjuez de Paz letrada, integrante de la comisión directiva de Conciencia San Juan
Fuente: Publicado en Nuevo Mundo, edición 1208 del 12 de agosto de 2025

